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Esther,
es un poco,
o un mucho, la persona que aglutina al grupo y que es un
volcán de ideas
y de entusiasmo. Es destacable su simpatía, naturalidad
y versatilidad. De todo sabe y hace: informática,
música y ahora teatro… pero, sobre todo, sabe de afectos
y de amistad. Fomenta, donde se encuentra, la cultura
emprendedora, e involucra con facilidad a cuantos la
rodean.
- Dime Esther, ¿cómo surgió la idea de formar un grupo
teatral?
- Muchas gracias.
- Pues todo se gestó entre el grupo de voluntarios que
participamos activamente en el Encuentro Mundial de las
Familias. Trabajamos mucho todos unidos. Convivimos
mucho entre todos y yo creo que, fruto de esa relación
de esfuerzo y solidaridad, fueron creciendo y
desarrollándose unos fuertes vínculos de amistad.
Así que todo pasó y fue maravilloso, pero había que
seguir haciendo cosas. Ya se sabe: cenas, merendolas,
paellas, en fin; pasarlo bien y ser coherentes con
nuestros criterios morales y con los orígenes que a
todos nos había unido.
- Si, pero dime más cosas, ¿por qué en este grupo
parroquial de teatro habéis tomado el nombre de G6?
- Pues esa es la pregunta que todos nos hacen. Yo creo
que cuando seamos famosos (es broma) todo el mundo
conocerá nuestros orígenes. Bueno, ahora en serio. El
nombre surgió espontáneamente y cuando alguien lo
propuso a todos nos pareció muy bien.
El G6 era el sector que nos tocó cubrir como
voluntarios en el EMFs. Era una rotonda enorme, donde la
primera noche nos la pasamos, toda la noche entera,
llenándola de sillas. Nos queremos llamar G6 porque
muchos del grupo nos conocimos allí, y este recuerdo
tiene para todos nosotros un sabor entrañable.
- Esther, ¿me podrías contar algo de la obra que estáis
ensayando?
- Si claro, encantada. En principio nos hemos propuesto
representarla en Navidad y si fuera posible no sólo en
la parroquia sino en algún otro sitio, ya que una vez
preparada nos gustaría tener la oportunidad de mostrarla
en más sitios. Gestionando todo esto estamos.
Así que, pensando representarla en Navidad buscamos unos
textos y un entorno ambiental que fuera con la
importancia y significación de esas fechas. Entre las
distintas opciones que barajamos surgió la de escoger
una sencilla pero esencial adaptación teatral de una
obra de Enrique Monasterio titulada “El Belén que puso
Dios”.
- ¿El Belén que puso Dios?
- Si, está dentro de las historias y cuentos de la
Navidad que, de forma sencilla, puede decirnos cosas
importantes. En otras épocas del año, preferiríamos lenguajes abstractos, que
siempre son menos sensibles que los cuentos, pero para
la Navidad hemos querido buscar una obra que siendo
bonita, sea a la vez fácilmente inteligible y tierna. Y
hemos encontrado esta que nos gusta.
Se trata de una
pequeña obra de teatro navideña en tres escenas, basada
en el preámbulo de que “al principio Dios quiso poner
un Belén y creó el universo para adornar la cuna"
donde la Navidad "no es un aniversario, ni un
recuerdo; tampoco es un sentimiento; es el día en que
Dios pone un Belén en cada alma". Esto tan bonito,
son palabras del propio autor que con esta idea
fundamental va desarrollando la narración.
- Un tema muy bien escogido. ¿Alguna cosa más?
- Pues nada más. Que nos deseéis mucha suerte para que
no nos falte el entusiasmo y podamos comenzar esta
aventura con la comprensión y el cariño de todos.
- Así lo esperamos y deseamos, también.
Últimas
fotos de los ensayos
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