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Proyecto y obras
para la construcción del
templo
Dentro del conjunto de nuevos templos
exentos para la ciudad de Valencia, promovidos por el arzobispado, en la
zona de Campanar-Ademuz se ha construido la primera parroquia en España
dedicada a San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei.
El proyecto fue seleccionado en el año
2002, año de la canonización del titular de la parroquia, en un concurso
de ideas entre cuatro estudios de arquitectura. Pérez Mengual / Sancho
Mercé fueron los ganadores y encargados de desarrollar el proyecto.
Posteriormente, IDOM se encargó de los proyectos de ejecución y dirección
de obra y la empresa Llanera de la construcción.

El conjunto parroquial ocupa un solar
de forma trapezoidal de 3200 m2, totalmente exento, situado delante del
Hospital Arnau de Vilanova. La zona es de urbanización reciente y
parcialmente desarrollada. Una isla dentro de un entorno algo inconexo. La
construcción transmite sensación de fortaleza y permanencia, recordándonos
que la fe milenaria es siempre fuente de esperanza, especialmente en estos
tiempos de crisis.
El nuevo templo con sus correspondientes
locales se integra con otras edificaciones anejas en la misma manzana por
medio de la continuidad de los materiales constructivos. Los edificios se
estructuran a partir de la decisión inicial de aprovechar el perfil
natural del terreno, creando un plinto o basamento para el conjunto
edificado, que se eleva ligeramente sobre el nivel de la calle, pero
retirándose a su vez hacia el interior de la parcela para crear espacios
de transición, grandes patios alargados por donde se accede y se dota de
aire y luz a las zonas bajo rasante.

Sin esta voluntaria “pérdida” de espacio habría sido
imposible desarrollar el programa requerido.
El templo, de diseño
austero, se muestra capaz de distinguir su función espiritual, como punto
singular en una trama residencial sin grandes elementos significativos que
revaloricen el espacio urbano.
Se
ha
recurrido a volúmenes compactos, articulados en torno a la
torre-campanario y la plaza interior de acceso. La torre, además, sirve de
núcleo principal de comunicación entre los diversos niveles.
El espacio interior es el gran protagonista
de la nave principal, buscando un concepto más centralizado en torno al
altar, según las propuestas de la arquitectura moderna, sin renunciar a
cierta direccionalidad tradicional de los espacios sacros. La cubierta y
la luz natural se convierten en protagonistas de la definición espacial de
la nave. Luminosidad y claridad que se refleja suavemente bajo un techo
protector de madera curvada. La capilla, separada de la nave por la banda
de confesonarios, que sirve simultáneamente a ambas, es un recinto de
vocación más íntima y recoleta, con luz tamizada e indirecta.
El aspecto exterior sigue el criterio de
optar por materiales sencillos y de
escaso mantenimiento: hormigón visto,
aluminio, ladrillo cara vista, no renunciando a cierta monumentalidad en
los grandes paramentos prácticamente ciegos y en el tratamiento de algunos
elementos metálicos. Desde la pequeña plaza interior se accede de forma
centralizada, a través del atrio a todas las zonas, que pueden estar en
funcionamiento simultánea e independientemente.
Está prevista una capa- cidad en torno a
600 personas en la nave y 175 en la Capilla. En los locales parroquiales
se dispone además de un salón de actos para unas 150 personas con
posibilidad de acceso independiente por el exterior.

Fotos del proceso de construcción de
nuestra parroquia
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